jueves 23 de febrero de 2012

Por la fachada, les conocereis.


Siempre me han gustado los decorados de las peliculas. Esos fondos infinitos que nacen de falsas calles, esas puertas que no lo son y que te adentran en hogares inventados, y todas esas ventanas con esas cortinas cerradas, a sabiendas de que son ciegas. En definitiva fachadas que te transportan y te alejan a lugares muchas veces, imposibles.

Me comentaba una dependienta de El Corte Ingles : "No te creas, su apariencia es maravillosa, llevan unos abrigos de piel estupendos, y te miran y sonrien con la altitud y la belleza de las grandes damas. Nadie sospecharía jamás que lo que hacen realmente es sisarte la cartera del bolso. Su fachada es de carton- piedra, _y yo, añadía mentalmente, de cartón-piel más bien..._ Y luego nos amenazan,_susurraba mirando a ambos lados_ y con la mirada y con su boca pintada de rojo, te indican: "te rajo cuando salgas, si pias algo".
Así que trás tan peliculera confesión, yo he acabado perdiéndome cientos de veces por los pasillos del negocio, más buscando esas pieles-fachada que encontrando lo que pretendía comprar.
"Su apariencia no tiene nada que ver con su realidad", sentenció, y yo mezclando las cosas apunto, "son como las fachadas de las peliculas de cine". Son sólo fachada, pero no son nada más. Fachadas andantes huecas. Y peligrosas.
Encuentro a un fulano en linkedin que a bote pronto se ha calzado un verso en titulitis ejecutiva. Resulta que ha sido Director más veces de las que yo ciertamente sé que no lo ha sido. Donde era "digo" ahora digo "Diego", y vaya! suena extraño que Fulanito haya llegado tan lejos, o no, ya que leyendo su abultado perfil una cae en la cuenta de la necesidad imperiosa que sufre de mentirle al resto del mundo. Le ha crecido una licenciatura en la Universidad de Hertfordshire, a sabiendas de que hasta antes de ayer sólamente tenía un titulo de marketing en una academia de medio pelo. Sí, había estudiado algo, poco, ...pero parece ser que el conocimento le ha crecido inversamente a la pérdida de su cabellera. Pero me temo que no solo ha perdido el pelo, también ha perdido la cabeza.
He de confesar de que a pesar de que al principio me dio la risa, luego recuerdo las pieles y los decorados de cine... ¿fachada? ¿mentira? por qué mentimos tanto y tan mal? por qué necesitamos envolvernos en unas fachadas o pieles a sabiendas de que no somos lo que vendemos ser?
Entiendo el "disfraz" de la ladrona dentro de El Corte Ingles, ¿realmente pasa desapercibida?¿de verdad cree que sus victimas caeran en su red sin sospechar de sus ostentosas y desproporcionadas pieles?¿ y Fulano,cree de verdad que la va a colar con su mentira?
Manojo de idiotas.
Sí,todos hemos mentido alguna vez, y algunos cada vez más tratamos de hacerlo menos.
Quiero creer que preferimos mostrar nuestra verdadera piel, aunque a veces tengamos que manejarnos en escenarios de película. Quiero creer que la pérdida inexorable de pelo no está relacionada con que estemos perdiendo la cabeza.
Insisto: manojo de falsas personas, y preciosas fachadas.

jueves 5 de enero de 2012

La inteligencia de las emociones.


Llegamos emocionados por el universo que deberemos explorar.

Marchamos emocionados ante lo que nos queda por descubrir.

Entre medio, la vida y aquellos que nos ayudan a sentirla intensamente…

Josep Julián fue nuestro Maestro de las Emociones y emocionados le recordaremos desde nuestra Nube Emocional.

Entra en LA INTELIGENCIA DE LAS EMOCIONES

He bajado al sótano muchas veces, o he subido al desván. Mismo da, da lo mismo. Adentrandome en esos pasillos, he olido la soledad, el silencio, el pasado cumplido y envejecido,y el futuro incumplido. Me han recibido miles de trastos, de cosas y enseres, mal guardados, casi desconocidos, en esa oscuridad. Y de pronto, he encontrado la luz. Un pequeño foco ilumina esa estancia tan poco acogedora, donde siento un miedo infantil a quedarme encerrada.
La bombilla se tambalea, tiembla...la contemplo cegandome, y por un instante, siento que me sonrie. Es entonces cuando me vuelvo íntegra, fuerte y busco entre las telarañas lo que quiero encontrar. Cuando soy capaz de mirar de frente ese objeto sin juzgarlo, cuando soy capaz de pensar que volveré pronto a ordenar todo aquello, y a darle una segunda oportunidad.
Es tambien entonces, cuando me veo sonriendo a la bombilla.
Gracias por iluminar tantos momentos.
Buen viaje.
una sonrisa, M.

martes 20 de diciembre de 2011

El tambor de Borja


Aquella mañana amaneció llorando, y que lo hiciera, me sorprendió.
Un niño que siempre sonrie, que siempre rie y regala sonrisas ...pero no preocupé. "Cosas de niño", me dije.
"Mamáa, el viento se ha llevado mi tambor nuevo. Se ha volado." lloriqueaba. "El tambor nuevo que me compró papá, se lo ha llevado el viento" repetía.
No atendiendo a su mensaje, respondí que su tambor estaba en la otra habitación, "¡tirado en el suelo!" aproveché a reprochar.
"Ese no es el tambor", reaccionó.
Poco a poco, se fue despertando mientras pensaba y repensaba en su pesadilla. Miraba al infinito al tiempo que yo le calzaba los calcetines y le enfundaba su uniforme escolar. "Mi pequeño soñador" pense, y caí en la cuenta de la gravedad del tema.
"Mama, ese tambor no existe verdad?"
"No, cariño, ha sido una pesadilla. Tu tambor está en casa."
Se apeó de mis rodillas, cabizbajo y serio, y arrastrando sus zapatos de colegio, desapareció por el pasillo camino de la cocina.

Ahora reflexiono sobre esos momentos en los que uno cree ciegamente lo que sueña dormido, cuando sientes y palpas todo eso que ves con los ojos cerrados.
¿Es eso real? ¿Existe? ¿No existe porque no está fuera? o ya existe por el mero hecho de amanecer en mi conciencia? qué grado de importancia he de darle a todo lo que siento cuando sueño? o solamente debo meditar sobre los sentimientos que tengo cuando estoy despierta?

Ese tambor no existe.
El sonriente Borja, estaba triste porque se daba cuenta de que el tambor no existía fuera de su cabeza, así que seguramente prefería que se lo hubiera llevado el viento dendtro de su pesadilla. Al menos allí, sí pudo disfrutar de él.


FELICES FIESTAS A TODOS.
Una sonrisa, M.

viernes 28 de octubre de 2011

Me gustan...

Me gustan las personas.
Sí, decidamente. Suena canibal y perverso, sucio y vicioso. Pero es cierto.
Las observo con admiracion porque me gustan.
Como cuando un niño pega su nariz al cristal para observar con detenimiento a un gorila. La bestia, al otro lado,sentada, inexpresiva, y quieta, eso, hasta que eleva un brazo y con su gran mano, ser rasca la sesera. Y un "ohhhh!", suena en tu lado del cristal, y el niño aplasta su napia aún más contra la jaula de vidrio del animal.
Igualito que yo. Que hundo mi cresta con ahujeros en la curiosidad de saber cómo, cuándo y por qué. Y todo, porque me gustan de forma desmedida.
Todos. Todas. Por ser entes que guardan secretos, máquinas independientes, capaces de caminar con rumbo, de hablar, decir y comunicar, cuerpos sensibles que actuán y desconectan, que rien y lloran al únisono, que se alimentan, comen y engullen, cuyo pelo crece, no solo en vida, que se reproducen no sólo para reproducirse, y cuya imagen permanece en la memoria de otros indefinidamente; personas que se inyectan, se sanan, se contaminan, se autodestruyen. Personas que se desviven, que mienten, que besan, que callan. Todas me maravillan.
¿Qué mejor vivero hay para conocer distintas personas que el mundo de la empresa? La familia, el colegio, los amigos, ...nos ofrecen un número indeterminado de personas con los que tenemos algo en común.
La empresa es un entorno desconocido al que accedes con expectativas individuales y en el que hay que "lidiar" con todo tipo de personas. Un nivel de exigencia bien alto donde se nos pide trabajar en equipo con un, a priori, grupo de personas provinientes a su vez, de distintos entornos, de distintas realidades, con historias bien distintas, y con formas de ser, de actuar, y dirigirse completamente diferentes. Un hervidero de seres sin parecido, pero con pretensiones parecidas.
Mi amiga Rosa acostumbra a decir que un "tonto te quema un pueblo", y puedo dar fe, que en distintas ocasiones de mi vida profesional , he sentido pánico al contemplar la "bestia" de turno con una cerilla. Mi pasion por las personas me ha impedido montar en cólera y abalanzarme derribando a la fiera; sigo creyendo que apelando a la inteligencia humana, llegaremos más lejos, pero ahora me apunto la frase de mi admirado Paco en http://www.franciscoalcaide.com/2011/10/cuando-ser-suave-no-funciona.htmlo, "cuando ser suave, no funciona" y empiezo a despertar sobre el tema de que respetar al otro tambien es ponerle el punto sobre la i. Justo encima exactamente.
No pretendo invitar a nadie a la batalla, pero sí es cierto que tal vez sea el momento de erguirse y demandar tanto respeto como se profesa.
Y sí, me apasionan las personas, y me seguiran apasionando el resto de mis dias.
De lo que son capaces y de lo que serían capaces.

Ahora soy yo la que elevo mi brazo, y me rasco la cabeza.

jueves 29 de septiembre de 2011

Dime con quien te acuestas... y yo te diré con quien me levanto.




Y llegó el día en que cogí a Ildefonso y lo aparqué, como se aparca a un libro cuando te aburre sobremanera, y nunca mejor escrito. Antes, había probado de todo para aguantar, para seguir, para no rendirme, y sentirme vencida, pero fue imposible.




Boca abajo y boca arriba, a plena luz y casi oscuras, de noche y de día, con un refresco frío a media tarde, o despues de tomar unas copas de vino blanco; en silencio absoluto y con música casi a todo volumen, con otros observandome, o en la más completa soledad; ciertamente, al final, forzosamente, sin ganas, resistiendome a abandonarlo, queriendo seguir hasta el final, para probar si allí mis sentimientos hacia el cambiaban...pero no hubo manera, su "Mano", (la de ella), me pudo más, su linealidad, su sangría continuada, que pensé casi obsesiva, su ritmo o tal vez, tambien yo tuve algo que ver,porque es probable que ninguno de esos era nuestro momento... y apareció Eloy, con su gorro de lana y ese aspecto tan poco apetecible, obsesionado por la tristeza, por la rutina, por la agonía cíclica de vivir sin proyectos, tan gris y a la vez, tan entusiasmado, tan atrevido, que sucumbí en su regazo y me uní a su busqueda. Aquello no tuvo que ver con nada más, me absorvió todos los instantes, cada vez más y más rápido, hasta no poder dejarlo ni abandonarlo, y ser lo único que perseguía en mis momentos de libertad. Con el soporté el sol en la playa, en la piscina, el calor a medio día y al final del día, sin sentir sed, sin sentir nada más que lo que él me proponía: lograr encontrar lo que buscaba. Hasta llegar al final, como un juego de adultos en el que al fin te relajas y tiras los brazos abajo, sabiendote en meta, ganador y perdedor al unísono. Fue tal la euforia que me atreví con ella: Pandora. Una mujer al que la unía un claro destino. Todavía me cuesta encontrar la razon que me indujo a atreverme, a arrojarme en su interior y a probar qué podía ser aquella experiencia. ¿El resultado? Puro entretenimiento, única y exclusivamente, algo nuevo, diferente que te obliga a entender, a percibir, a descubrir y a poner alerta sensaciones nuevas. Llegué hasta el final con ella, porque la curiosidad me pudo más, y he de confesar que me entretuvo sobremanera, me sonrojó,e hizo que me sonriera a solas con diversos pensamientos, todos los cuales junto con mi mojigatez, me impiden continuar hablando.




Y volví al fondo del mar, a los pensamientos y extracciones retorcidas, donde lo hondo siempre es intenso, tirandome en plancha sobre Albert. Tan profundo, tan poético, tan relleno de mensajes que cada vez que lo pienso, me siguen descolocando. Albert fue un bocado, eso duró, y como bocado ha de volver a ser probado. Curiosamente su digestión es de las más duraderas y desconcertantes que he tenido, un pequeño flan de café que se graba facilmente en las papilas gustativas. Todo lo cual llevó a que Javier fuera un intermedio entre ambos todos, y se quedara en puertas del otoño para ser digerido. Empezamos suavemente, pero su intensidad me trasladaba a los silencios del metro en hora punta, al empellón humano, al freno del vagón y al desliz de los dedos de una de mis manos, que torpes mueven las páginas con ansiedad y apuro, contando los segundos para abandonar el pequeño libro de bolsillo junto a los guantes de cuero o la boina para la lluvia.




Ahí estamos ahora.








La Mano de Fátima, de Ildefonso Falcones.




El boligrafo de gel verde, de Eloy Moreno.




Sexpedida de soltera, de Pandora Rebato.




Si tu me dices ven lo dejo todo...pero dime ven, de Albert Espinosa.




La cena secreta, de Javier Serra.

jueves 1 de septiembre de 2011

LOS ASTRONAUTAS DE LAS BURBUJAS DE ESPUMA.



Los escuchaba charlar en la bañera mojados hasta los hombros. Ellos tres, apretados en un "culo con culo" que solo se entiende por haber nacido de la misma madre, por ser gobernados al mismo ritmo pese a la diferencia de edad y regidos por otras normas como son,rivalizar con la elaboración de la cena, el giro y centrifugado de una lavadora, y la gestión materna de qué han de comer mañana, portar como abrigo (lo escribo sonriendome con, todavia, el calor que aprieta en este momento) y demás particularidades que recoge una mujer a esa hora en la que su deposito empieza a escasear...


Me paralizó la participacion, la sumisión y obediencia, la dirección, y el entendimiento que entre los tres tenían allí embutidos a la espera de ser secados, barnizados con crema corporal y vestidos con su pijama. Ella, la mayor para mi, pero pequeña siempre, erigida en directora de orquesta, en guionista y creativa del fondo del asunto y del todo el teatro, había sugerido que el tapón del champú era una nave espacial que se dirigía a la conquista de las burbujas de espuma. El segundo, sumiso, obediente y perfecto actor, asumiendo su rol interpretativo, repetía con gusto lo que ella le transmitía que debía decir. " Ahora dí: ya está alunizando la nave, el rescate será efectuado en pocos segundos." Y él, con voz de comandante de la NASA, sentenciaba rigurosamente la escena, mientras la espuma iba bajando y sus dedos se iban encogiendo por la humedad. "Y tú ahora dices: os esperamos en la zona sur (de la bañera, se entiende)" , y el último, el más pequeño, vocalizaba a la perfección lo que la directora artística decía. Luego, ella actuaba tambien, para poder darle cuerpo a la escena, imagino, y añadía un: "sí, por favor, salvadnos! os esperamos en las burbujas superiores."


Me pillé el dedo con el cajón de los calzoncillos por distraerme con su escucha. Por un momento, me sentí tambien pillada por atender a conversaciones ajenas, pero al instante me sobrevino a la cabeza que esto mismo sucede en la vida de los adultos.


No que todo el mundo se haya pillado el dedo con un cajón sino que atendamos más a lo que dicen otros, más a lo que tenemos que decir que a lo que queremos decir,o que lo hagamos al guion escrito del rescate de otros, más que al nuestro propio, o a nuestro propio discurso.


No hay nadie al lado que nos diga lo que tenemos que decir, pero existe un miedo atroz a no acertar con esas frases, temor a que el otro no escuche lo que espera, a no acertar con ese "guion" que creemos es el bueno, denegando a nuestra opinión, muchas veces, la posibilidad de su propia existencia.


Esperaba por un instante una rebelaciónn. Un pequeño revuelo, una resistencia a un guión programado por uno solo, pero ciertamente en esa "pequeña sociedad" de la bañera de mi casa, ellos tres viven, conviven y habitan felices así. Cada uno con su rol, cada uno con las frases que le son dadas, y cada cual con su grado de resistencia a la humedad, (o tal vez, cuando me llaman "mami, quiero salir ya!" esten transmitiendome, "estoy harto de decir lo que otro dice que diga"...


Seguiré escuchando más veces, para aprender, pero eso sí, trataré de no pillarme los dedos. En eso, estamos todos, no?.

viernes 22 de julio de 2011

¿Te vienes?

De vacaciones,
de veraneo,
de visita,
de viaje,
de verdad?, lo cierto es que me voy a vivir el verano.
Como vengo haciendolo todas las vacaciones en esta época.
Vivir en otro lugar, un poco lejos, a otro ritmo, con otro sol, con otra brisa, con otra temperatura, con otras expectativas diarias, con otra forma de vestir, ...viendo la vida de otro color, y no dejándola pasar. Cansandome de leer, de reir, de estar tranquila mirando el horizonte, de observar a los mios alrededor, de soñar y pensar despierta, de recordar, de imaginar el futuro que volverá en septiembre. Descansando de la rutina, de lo evidente, de lo lineal, de lo gastado, de lo mismo.
¿te vienes?
Vuelvo variada.
M.

miércoles 15 de junio de 2011

¿Qué se siente al cumplir un sueño?





Querida M,
perdona mi silencio.
He tardado en volver de mi ultimo viaje al pasado. Te recuerdo perfectamente cantando y bailando junto al armario ropero, y con esa imagen he volado para cumplir tu sueño. Vuelvo con un nuevo vinculo. Ahora cada vez que escucho su música, no es lo mismo. Suena distinto, y las imagenes que suben a mi cabeza son otras, la suma de unas y otras. Pero hay algo que sigue igual: Tu sigues contoneandote mientras cepillas tu pelo y te calzas unos vaqueros, a la vez que te enfundas una camisa blanca. Y yo, enveje-creciendo, tratando de mantenerte viva,despues de tantos años dormida, guardada, quieta,... ahora, sumo las imagenes de ese directo.Se que te habría encantado, que te habría superado, como a mí,la realidad de un sueño hecho momento; de ver y vivir, de presenciar, lo que tantas veces imaginabas: en tu propia piel, con tu voz y la de ella, en un instante que se dilataba infinito, pero tuvo su final, y a su término, tus lágrimas afloraron a mis ojos, y lloré con la edad que tu tienes. Es obvio decir que fue muy muy emocionante.
De aquel instante que permanece todavía vivo, y que guardo como una nube en el corazon, que todavía me quita el aire,que me mantiene en vilo,que me da que pensar y recordar....(De ahí mi tardanza). me alimento cada día guardando un trocito para el futuro.
Sigo exhausta de emoción. Sigo sonriendome a solas. Sigo canturreando excitada sus canciones. Perdiendo el tipo en cualquier momento en el que me evado por completo, y vuelvo al concierto.
Te confieso que acertaste con la definición: ella es estupenda en directo. Mucho más de lo que imaginabas durante aquellos años. Supongo que la madurez tambien ha enriquecido su presencia en el escenario, y que ella ha sabido aprovecharlo. Como tu, M., porque en el fondo, en esencia sigues siendo la misma, igual que ella, o tal vez diferente: Valiente, soñadora y vital.
Ahora, sólo soy un vagón que transporta emociones del pasado y del presente, que circula confundida por la suerte merecida de vivir lo tantas veces soñado.
Me cuesta concentrarme; no se componen las frases, sólo las palabras rondan de aquí para allá, con dificultad y sentido, pero sin dirección.Sufro el disfrute de la experiencia más allá de la mera asistencia al concierto. Así que querida M., tu sueño está dando para mucho.
Perdona mi silencio, esta y otras veces. Sigo aquí. Contigo dentro de mi.

M al cubo.

martes 10 de mayo de 2011

Turbulencias.

En pleno vuelo, uno hunde su espalda en el asiento y tras el cris-cras que hacen los oídos llega a olvidar que está dentro de un avión a miles de pies de altura, por encima de las nubes, y cruzando el océano.
El avión sigue su crucero, lineal, soso y previsible. Eso hasta que una voz varonil reclama atención por los altavoces, y/o las consiguientes lucecitas avisan, y aconsejan, que te abroches el cinturón, eleves la bandeja y pongas de nuevo el asiento en posición vertical porque la aeronave atraviesa unas turbulencias. El momento inunda un halo de nerviosismo, y algún pasajero se hace con una bolsita para el vómito. Sucede que se toma conciencia de nuevo de que al avión no lo sujeta nada en el aire, y que se golpea contra lo invisible. Todo empieza a temblar;los pasajeros botan, gimen y gritan dentro de su asiento agarrados a su cinturon.
El rato es bastante desagradable. La incertidumbre de no saber cuándo va a terminar la experiencia, provoca que a uno le entren unas ganas indecentes de apearse cuanto antes.Piensas, "quiero bajarme ya",pero sólo balbuceas, "vaya que traqueteo más desagradable".
Lo mismo ocurre en nuestra vida cotidiana. Una conversación lineal, previsible y posiblemente anti-apasionante, de tantísimas que vivimos y probamos a velocidad crucero, y sin tomar total conciencia de ello, hace que te sobresalte de pronto debido a las turbulencias que brotan inesperadamente. Escuchas lo que te dice el que te habla,y lo que te quiere decir, y además estas turbulencias te sacuden del cómodo asiento de receptor en el que estabas (bastaba con asentir y seguir adelante como si tal cosa) y de pronto, aparecen esos mensajes ocultos, yo diría subliminales. La nave comunicacional avanza, sigue sobre el océano, y tu sigues saltando dentro de tu butaca.
“¿Has visto el reloj que me he comprado?”, tu compañera se acerca mientras caminas hacia la sala de café, y la turbulencia aparece, “mira mi reloj, no a mi”
Así que sintiéndote convulsa por lo inesperado, sonríes, miras su muñeca y sigues caminando. Rememoras la conversación que has mantenido esta misma mañana con la vecina del 2º. “Vamos hija, que llegas tarde a clase de inglés”, la vecina empujaba a la niña al salir del ascensor. Y la turbulencia apareció: “me sentía una paleta cuando tenía tu edad. Tú serás mejor que yo.”
Coincides en la sala de descanso con el soltero de oro de la oficina frente a la máquina de café y un “Me voy de vacaciones a Honolulú”, se convierte en “no soporto a mi jefe ni a mis compañeros, posiblemente tampoco a mi mismo.”
De pronto recuerdas esta misma conversación con esta misma persona el año pasado, “me voy a pasar una semana en Cambrils, vengo para tres días y me vuelvo a marchar a la India otro mes.” Y aquella turbulencia, también la del año pasado, “no me soporto, mi realidad no me gusta”.
De pronto, empiezas a necesitar esa bolsita de papel para el inminente mareo. Te empiezas a poner blanca. Y oyes que la colega del reloj le dice al que se marcha a la playa…” Sujétame esto un momento”, y tu cabeza, en plena apoteosis de turbulencias añade:”abrázame”, y dices en voz alta “Fiesta fiesta fiesta!! “.
Ellos se miran por un momento. Y callan.Te observan mientras pones tu trasero en el frio suelo. De nuevo, otra sacudida, “necesito llorar”.
Les miras de nuevo, allí están observándote con los ojos bien abiertos, sin pestañear. No saben qué pensar escuchándote decir Fiesta, fiesta, fiesta. Tu les sonríes, y para salir del atolladero, añades, “no me encuentro bien, perdonadme,ya me conoceis, era una broma.”

En fin, es imposible tirarse en marcha de un avión sin tener graves consecuencias, pero al menos si nuestros pies están posados en tierra, sólo hay que echarle morro, ingenio y un poco de locura para parar a bote pronto las turbulencias de marras: mostrarse me dio mareada en plena conversación por la bocanada de golpes.Sentarse en el suelo. Bajar la cabeza, ocultando la tez, queriendo no escuchar nada más.

La próxima vez que me oiga decir a mi misma “te he comprado una tontería”, me atreveré a añadir, “te quiero”.

martes 3 de mayo de 2011

Mayo en 1924.


Elton Mayo.

El australiano Elton Mayo (1880-1949) es tal vez uno de los más influyentes pensadores sobre la motivación de empleados y fue el fundador del enfoque de las "relaciones humanas" en el management.

En 1924, Mayo desarrolló una investigación en una fabrica de la estadounidense Western Electrical Company. El objetivo inicial: detectar la relación entre la iluminación del lugar de trabajo y la productividad laboral. Sin embargo, las conclusiones a las que finalmente llegó fueron revolucionarias para el management.

El estudio concluyó que, mucho más que la iluminación, lo que realmente impactaba sobre la productividad era la sincera preocupación de los managers por el rendimiento de los trabajadores. En otras palabras, Mayo descubrió que los empleados trabajaban con mayor motivación si la gerencia se preocupaba por su bienestar. De este modo, sugirió que podría obtenerse un rendimiento superior a través de una buena comunicación y una conexión emocional entre los trabajadores y los managers.

Sin embargo, Mayo vio que la satisfacción del trabajo mismo, la sensación de formar parte de un equipo y el reconocimiento jugaban un rol más importante que el salario como factores de motivación. Por lo tanto, sus consejos a los managers incluían entablar una mayor relación con los empleados a un nivel emocional. Así nació el enfoque de las "relaciones humanas" como un nuevo paradigma del management.

Todo esto se daba en ya en 1924!!!
Tengo la impresión de que en muchas organizaciones todavía no han tomado las uvas de ese año.


miércoles 13 de abril de 2011

Esteban no es Steven, y Gabriel, no es Mario Gabriel.


Esteban espera el autobús del cole sentado en la marquesina. Lleva su abrigo azul marino abrochado hasta arriba. Una doble botonadura que le da un aspecto militar, que sólo suaviza el sombrerito que porta como un señor. El escudo escolar, arriba, en la frente sobre la visera bajo la que aparecen sus rasgos sudamericanos.
Su mama paraguaya, le ha colgado al hombro su guitarra antes de cruzara el jardín que separa la parada del bus, y su casa. “Bonita zona para vivir, para crecer, para mejorar”, se repite en su mente Mariana.
“Es lo que tiene ir al colegio ingles”, piensa el agobiado de Esteban, mientras refunfuña cuando su madre le ata el último botón. “mi pequeño Steven, que todavía hace frio , y nosotros sufrimos severo el cambio climático”, le contesta ella a sus soplidos.
Esteban toca la guitarra mientras espera, y llama mi atención. Tendrá 10 años más o menos, muy bien llevados. Reguapo, relindo y repeinado, se le ve.
Esteban quiere ser cantante, y no diplomático como su papa. “Siempre de aquí para allá, como tú, papá, pero cantando.Así quiero pasarla", le dice a su padre.
Gabriel también es paraguayo. Está gordo y tiene 12 años. Acude a un colegio concertado en el que también van uniformados. Pero Gabriel no lleva sombrerito, no cruza un jardin, ni tiene a nadie que a esas horas le abroche su abrigo. Su pantalón lleva rodilleras de esas grises pegadas con un planchazo,y el jersey verde posee un agujero como un escudo, en el codo derecho. Todo heredado, eso es lo que tiene. Gabriel va solito al cole. Cruza las calles, con la mirada perdida, y sin ganas de llegar. Su madre trabaja como interna en la casa de una buena señora, así que la ve poco. Los días que libra, se van al burguekin, con otros compatriotas, a gastar los euros y las horas. Luego Gabriel se queda en casa, otra vez solo, y su mama, se divierte en la disco."Mario Gabriel, no seas hijo de tu padre y aprietate más en los estudios", se despide Liliana el domingo por la tarde de vuelta a la casa que no es su hogar. Y Gabriel se agarra al mando de la tele, tumbado en la cama que llena la habitación que es el hogar donde vive.

Ambos llegaron en avión y aterrizaron con un nombre, que devino en otro sin su querer.

lunes 21 de marzo de 2011

¿y por qué no?

Y por qué no?
Generalmente cuando nos pasa algo, lo que sea, saltamos al ¿por qué a mi?. Yo me encuentro en una situación sensible de definir, y en la que sólo se me ocurre preguntarme, y por qué no?
Mi musa está débil, floja e inexpresiva. Creo que se debate ya entre la operación bikini, y lanzarse a la vida contemplativa. Seguro que le duele algo, y no se queja,pero calla de forma que evidencia su dolencia. La he pillado asaltando el botiquin, para al final acabar firmando el momento con un vaso de agua.
Las flaquezas las perdonamos con muchas cosas. Un paquete entero de chicles, una buena copa de vino, o un plato de spagettis.Y luego , llega el empacho.
Y com no me decido, vamos que la musa anda en otros lares y yo, cobarde sin ella, acabo apelando a vuestro criterio. Dejemosla descansar, evadirse, olvidarse,...y que vuelva.
Pongo en vuestra manos la elección,y como si de una cartelera de lectura, con poca información, se tratara: elegid por impulso, y en unos dias, la musa estará de vuelta. Al menos eso espero, porque...y por que no habría de estarlo?
"La esencia".
"Efectos del acoso laboral, o acoso y sus efectos laborales"
"El pais de Cavadas"
"Lo que aprendí de Ibai"
"La comunicación corporal de una cajita musical"
"Turbulencias"
"Esclavos wanted"
"No me da la gana".

Oido cocina, mientras yo le doy el calentón al tema seleccionado, tú ve colacándote la servilleta.
Buen provecho.

viernes 4 de marzo de 2011

Las banderitas de Alfredo.


"Dibuja tu ayuntamiento", rezaba el ejercicio. Y debajo, Alfredo con su esmero, había dibujado el suyo.
"Vaya, qué bonito!!, qué es?", sondeó la abuela.
"El ayuntamiento, abuela, el ayuntamiento", sonrió Alfredo orgulloso.
"uy, qué de flores!".
"no son flores, abuela, son banderas", contestó serio.
"mira abuela, esta es la bandera de la tierra. El planeta,y la galaxia. Y este puntito negro, es un agujero negro que nos succionará en unos años", apuntó señalando una banderita azul con un puntito verde y uno negro.
"por Dios!", se santiguó la abuela.
"y esta otra, la de comunidad europea, con todas sus estrellas. Algun dia te contaré por qué son sólo doce estrellas. A qué es bonita?.." prosiguió.
"hijo mio...qué cosas estudias en el colegio...bendito sea dios."
"y esta abuela, es la de España. Esta ya la conoces, verdad? Es la bandera del Estado Español, que va más allá del territorio peninsular. No tenemos que olvidarnos de Ceuta y Melilla que están en Africa, ni de las islas. Para algunos es la bandera de su nación, pero para otros no...en fin, abuela".
La abuela se quedó muda.
"y ésta de aquí tambien la conoces, abuela, la ikurriña...". "sí hijo,sí, la bandera del territorio vasco".
"No abuela, no, es de la comunidad vasca, esta bandera acoge a la nación vasca más alla de las fronteras del estado... incluye a los vascos franceses, y los vascos navarros, que pertencen a otra comunidad....no se limita a un territorio concreto... y hay muchos vascos a los que no les gusta...tu no lo vas a entender, abuela.., y ésta otra es la del municipio. te gusta?"
"ay, hijo, yo sólo entiendo de pintura. Cuánto color! preciosas todas" sentenció.
"y esa, qué bonita, que es la de la llegada de la primavera?", volvió a hablar la abuela.
"Abuela, ésta es la del orgullo gay. La he dibujado porque nos recuerda a todos los grupos que conforman una comunidad sin territorio, solo por igualdad de condición sexual. Abuela, no pongas esas cara. Que ya soy mayor y se cosas. Cosas de mayores. Y es normal que en nuestro municpio se celebren cosas asi." apostilló.
"ay hijo, si te oyera tu abuelo...", se encogió la abuela.
"y ésta otra, abuela, ésta es la que hemos inventado mis colegas y yo: la del barrio y de nuestro equipo de futbol... te gusta?", señaló la última que estaba coloreada.
"y este recuadro sin pintar?", preguntó de nuevo la abuela.
"Por la paz. Por la paz en todos los rincones del planeta, abuela,en todas las comunidades, territorios, naciones y estados. Esta es la única que jamás ha cambiado."

Alfredo cerró su estuche de colores y la abuela besó su frente.

miércoles 16 de febrero de 2011

LA TARTERA Y EL SALARIO EMOCIONAL


"hombre, ¿cuánto tiempo?!, qué raro!! ¿coges este tren todos los días?!"
"hola qué tal?, no, es que con los ajustes en mi empresa, me han cambiado los horarios y ahora entro a en punto", contestó.
"ah, y qué tal todo?"
"bien, bueno, no está el asunto para echar cohetes, pero no me puedo quejar!"
" y eso?-señalé un pequeño maletin de color negro, cuadradito y muy coqueto- es que te vas de viaje?", interrogué.
"nooooo, la comida; ahora como en la empresa. Tenemos una salita con un microondas y unos taburetes, y como trabajo más horas....pues me ahorro el menu. No estamos para irnos al restaurante."
"ya, ya, pues que bien-mentí-. Eso que te ahorras, y además no tienes que aguantar a nadie comiendo contigo..."
"Pues yo preferiría comer con alguien. Levantarte y plantarte un trozo de papel de cocina como mantel, recalentarte unos spagettis y una pechuga de pollo, y zampartela en silencio, sin nada que mirar, ni hablar, ni distraerte....", confesó.
"bueno, algo bueno tendrá."
"Nada. Resulta que con la reestructuración,con las políticas de silencio y aislamiento,con el miedo a los motines, y demás... llegó lo que yo llamo "mi dieta". Me condenaron a "tartera en silencio". Me liquidaron la parte más gustosa de mi trabajo, relacionarme con el resto de la plantilla. Vamos, que de la máquina a la tartera y de la tartera a la máquina....apasionante!, como te imaginas.Estoy adelganzando por no verme hablando con el microondas."
Hice silencio. No sabía qué decir. La foto era tan patética...
"y qué has hecho?", salí al paso.
"Al principio, me compraba un periodico o una revista. Pero, verme allí a solas...con las hojas bailando entre mis manos...vamos que aquello no cubría ni con mucho lo que se me había evaporado."
Asentí para que siguiese hablando.
"Mira,el sentimiento de pertenencia a un equipo,el hecho de tener colegas en el curro, comentar ideas, inquietudes y descubrimientos del quehacer de cada día, animar a alguien,escucharle sus problemas, ofrecer a hacer un cambio de turno para ayudarle, que te animen cuando estas bajo de moral, el sentimiento de que estas construyendo algo con alguien,con muchos alguienes... comunicarles a todos incidencias, o aspectos de mejora.... Eso, no tiene precio, y tiene un valor incalculable para el trabajador que se queda solo con su tartera."
"Se me ha quitado el hipo"-añadí-.

Sonrió, "tú, que todavía puedes, habla de ello."


El salario emocional es aquella variable retributiva compuesta por conceptos no económicos, destinados a satisfacer necesidades de tipo personal, familiar y profesional del empleado, al objeto de mejorar de forma global la calidad de vida del mismo y de su entorno.Se asocia con un concepto personalizado de retribución no económica, es decir, con un modelo retributivo diseñado de forma individualizada y a medida de las necesidades específicas de cada profesional, denominado “salario a la carta”.Uno de los objetivos del salario emocional es conseguir que la satisfacción de los empleados trascienda las relaciones corporativas y se creen vínculos emocionales.
Ahí es nada.

jueves 3 de febrero de 2011

The Sacrifice.


Ella se ha encerrado en el silencio, pero sólo en el de su voz.
Se ve forzada a hacer, viajar, reunirse con él, y cumplir su parte del pacto, su compromiso social y familiar.Firmar y permanecer allí lejos.
Al llegar tiene que abandonar su alma, su piano, en la playa. Terrible sacrificio, incomparable con lo que viene después.

En ocasiones la música me embriaga, me emborracha, me hace perder la noción del tiempo; no siento nada que no sean las notas, los silencios; padezco las subidas y bajadas de tono, el ritmo, el volumen...me abandono.
De algun modo, me encierro como la protagonista en la mudez. Me veo abandonando mi alma en la playa al juicio de las olas, y recuperando el aliento al volver a tocar las teclas de ese piano. Sintiendo el calor y el correr de la sangre cuando alguien me acerca aquello que dejé atrás. Sufriendo las consecuencias de mi destino, la amputacion de los dedos, la tortura del alma silenciada. Contemplando cómo el piano se sumerge al fondo del mar como castigo; decidiendo morir con él.
Luego abro los ojos, porque sigo viva, con todos mis dedos, escuchando The Sacrifice.


Todo pasión y sentimiento.
Sacrificio.Me pregunto: ¿cuál fue el piano que yo dejé en la playa?
Todos tenemos un piano, porque el callamos y el que tenemos que sacrificar.
Sacrificar, un verbo poco empleado hoy en día.
The Sacrifice.
The piano.